El debut de Javier Pérez en la
literatura está ligado a la Alemania de los años 20, escenario de su
primera novela, La crin de Damocles, Premio Azorín 2006, con la que
ha tratado de explicar «a través de lo que la gente sentía, y no de
la Historia, el paso de un pueblo hacia la
irracionalidad».
Javier Pérez (Zamora, 1970), economista de
formación, presentó ayer en Madrid este thriller político-social con
el que ganó los 67.000 euros del premio que conceden anualmente la
editorial Planeta y la Diputación de Alicante, que está
protagonizado por el comisario Müller, un personaje inspirado en la
realidad y que, traspasado a la literatura, «no resulta ni bueno ni
malo, ya que sólo es íntegro por maldad», dijo el
autor.
Müller, según señaló el escritor, tendrá que
enfrentarse, en Munich, a la vez, con los comunistas de la
revolución del 19, con los nazis del golpe de Estado de 1923 y con
los separatistas de Baviera, que buscaban la independencia para no
tener que hacer frente a las reparaciones de la I Guerra Mundial,
impuestas a Alemania en el Tratado de Versalles.
Más allá de
retratar la crudeza de una época en la que el pueblo germano estuvo,
además, castigado por una fortísima inflación -en pocos meses el
dólar americano pasa de valer 19 marcos a costar más de cuatro mil
millones de marcos-, el autor ha buscado «retratar el paso de un
pueblo hacia la sinrazón».
En este contexto, Pérez destacó
que es «uno de los pocos escritores que habla de los nazis sin
utilizar ni una sola vez la palabra judío», puesto que, tal y como
señaló, «en aquel problema los judíos no eran un problema para los
nazis, el único problema de Alemania era el hambre» y el
antisemitismo no comenzó «hasta 1929 y 1930».
«He querido
escribir las cosas, no ya tanto como sucedieron, con claves
históricas, sino como la gente lo sentía», destacó este escritor,
afincado en León, que considera que «los años 20 lo son todo para
Europa», de tal modo que «la historia de Centroeuropa es un poco la
de todos».
En este sentido, el escritor leonés Luis Mateo
Díez, que presentó la obra de su paisano, destacó que «no es
habitual que un autor arranque en el panorama editorial con este
tipo de reto literario, que te hace viajar en el tiempo lejos de tu
experiencia y de tu memoria personal». Sin embargo, se trata de un
periodo que Pérez ha estudiado en profundidad e incluso ha tenido la
oportunidad de conocer a supervivientes de aquella época, que
recorrieron con él Munich para explicarle el escenario de aquella
época.